¿Quién soy?

Mi historia
Soy un pez que nada contracorriente en un mundo dominado por la inteligencia artificial, pero mi apuesta siempre ha sido otra: la inteligencia emocional. Llegué al mundo prematuramente, con 26 semanas y una parálisis cerebral. Nada ha sido fácil, pero nunca lo he vivido desde el drama, sino desde la convicción de que la vida se vive hacia delante, incluso cuando cuesta. Me muevo en silla de ruedas y eso forma parte de mí, igual que la palabra, el deporte y la música como espacios desde los que comprender y habitar el mundo.
Durante casi 20 años, la natación fue mi escuela de vida; hoy, el surf adaptado es otra forma de seguir avanzando, adaptándome y explorando. En ese camino, aprendí que el esfuerzo, el sacrificio, el trabajo y el compañerismo no son ideas abstractas, sino cimientos familiares. Desde el periodismo, el surf adaptado y la música, prefiero la acción a los discursos grandilocuentes, la experiencia compartida a las etiquetas y la honestidad a las frases vacías. Como recordaba David Bowie, «I don’t know where I’m going from here, but I promise it won’t be boring.»
Mi misión y objetivo
Mi misión es generar conversación y pensamiento desde lo vivido. Trabajo desde el periodismo, el surf adaptado y la música para compartir experiencias reales, poner palabras a lo que a veces incomoda y abrir espacios donde la accesibilidad, la diversidad y la inclusión se entienden como práctica cotidiana, no como etiqueta. Desde ahí, busco colaborar con personas, marcas y proyectos que valoren la diversidad humana y entiendan la inclusión como una forma de hacer y estar en el mundo.
Creo en la acción honesta, en la experiencia compartida y en la responsabilidad de comunicar con cuidado. Como canta Arde Bogotá, «amor, valor y cicatriz»: esa es la intención de este proyecto vital. Colaborar para cuestionar estereotipos, poner en valor las aptitudes y actitudes únicas de cada persona y recordar que, aunque compartimos camino, cada cual avanza hacia su propio destino, con su ritmo y su playlist particular. Esa soy yo. Seguir haciendo, preguntando y creando desde ahí, sin ensordecer ni épica, pero con sentido y continuidad.
